El modelo del cerebro trino de MacLean (1990) proporciona una estructura para la comprensión del funcionamiento emocional y la disociación. McLean sugiere que el desarrollo evolutivo ha dado lugar a tres capas: el cerebro inferior o reptil, el sistema límbico y la neocorteza.

Se cree que el sistema límbico o cerebro paleomamífero surgió en una etapa posterior en los primeros mamíferos. El sistema límbico tiene amplias interconexiones con la neocorteza, de modo que las funciones cerebrales no son puramente límbicas ni puramente corticales, sino una mezcla de ambas. Las principales estructuras del cerebro límbico son el hipocampo, la amígdala, el hipotálamo y la corteza cingulada filogenéticamente de transición. Sin embargo, es importante reconocer que si bien el sistema límbico proporciona el sustrato para los recuerdos de experiencias y sentimientos emocionales y permite aprender de ellos, los afectos básicos se generan a nivel del tronco encefálico dentro del PAG.

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