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CIRCUITO DE AUTOCUIDADO

  Desde el punto de vista de la disciplina de la psicoterapia, el “circuito de autocuidado” es un constructo, es decir un concepto utilizado para describir una actividad psicológica específica o un patrón de actividades que se cree que ocurre o existe, pero no se puede observar o medir directamente, aunque conocemos de su funcionamiento por medio de la neuroimagen estudiando el funcionamiento del cerebro tanto humano como de otros mamíferos. En mi trabajo con mis clientes nos proporciona un marco de trabajo tanto en equipo, cliente y terapeuta, como individualmente el propio cliente, para entender lo que tiene que hacer en determinadas circunstancias, siempre que signifique “utilización de su cerebro para su autocuidado” o su no utilización y por lo tanto esfuerzo inútil.

Este circuito es fruto de la evolución y tiene como función el equilibrio de nuestro organismo (cuerpo y cerebro), el fin básicamente es la autonomía para asegurar en lo posible la supervivencia genética de cada individuo. Las personas mas equilibradas en su funcionamiento diario, activan consciente o automáticamente su circuito de autocuidado y obtienen beneficios de tipo social y/o bienestar personal.

Cada uno de nosotros como adultos somos responsables de nuestro autocuidado. El conocimiento de como funcionan nuestras redes cerebrales, esto nos da la posibilidad de comprender lo que tenemos que hacer para que nuestro cerebro nos cuide.

  El término “efecto placebo” generalmente se considera la capacidad de una persona para sentirse mejor después de tomar una pastilla de azúcar, sin recibir ningún medicamento real. Es tan omnipresente que cualquier buen estudio de investigación debe incluir un placebo para ser considerado una investigación sólida. Antes del surgimiento de las intervenciones biológicas para curar enfermedades, la creencia, la motivación y la inspiración se consideraban componentes centrales de la curación. A lo largo de incontables milenios de curación pre-tecnológica, el poder de la mente para influir en el cuerpo fue reconocido y aprovechado por los chamanes, los curanderos y los médicos.

La creencia popular es que la curación es obra de la sugestión, sin embargo el desconocimiento de la persona que toma el placebo y la que está tomando el medicamento es total. Por lo tanto es el circuito ejecutivo, el que estando seguro de que está tomando un medicamento, consigue activar el circuito de autocuidado, siendo el propio cerebro el que ejerce un efecto curativo, equilibrando y potenciando el sistema inmunológico, entre otros factores. Lo veremos más en profundidad en otros artículos.